Culturales
Una visita al circo
El 7 de octubre asistimos al Teatro Catalinas Sur para ver el espectáculo “Milagro, difícil de explicar”, una obra del grupo Rancho Aparte dirigidos por Gerardo Hochman. Los artistas se sumaron con entusiasmo a la propuesta de llevar a los chicos del Comedor, y tramitaron 60 entradas para chicos y acompañantes. Partimos del comedor a las 17 hs. Gracias a Fernando Roldán de la línea 143 conseguimos un colectivo que nos llevo sin paradas por la tarifa mínima. Llegamos antes de lo previsto asi que paramos a jugar un rato en Parque Lezama y repartimos la merienda que Norma había preparado. Volvimos al colectivo, destino final el teatro.
Esperamos en el hall hasta que pasamos a nuestros asientos reservados. Entonces un hombre colgando del techo recitó:
"...Antes que nada todo era oscuridad. Entonces fue el sonido. El sonido atrajo a la luz. La luz convocó al hombre. El hombre comenzó a bailar. El baile atrajo a la mujer. La mujer y el hombre no cometieron pecado. Produjeron un MILAGRO...".
Así comienza la obra, abriendo un universo de situaciones, figuras y cuadros compuestos como escenas en donde los artistas realizan un despliegue escénico de distintas disciplinas.
Disciplinas que van desde pequeñas performances musicales pasando por danza, acrobacia, malabares, destrezas aéreas en telas, aros y trapecios. Los chicos estuvieron más callados que de costumbre abstraídos por la curiosidad, asombrados por la destreza y habilidades de los artistas, sorprendidos por las corridas entre el publico y el escenario. Aplaudieron cada número con ganas y fueron de a poco modificados por las sensaciones que transmitía el espectáculo. El aplauso final fue caluroso de parte del público, pero lo fue más aún de parte del grupo “Rancho Aparte” para los chicos, antes de desaparecer de ese mundo imaginario que supieron crear.
Finalmente los artistas esperaban al público en el hall, y se produjo la magia; una reciprocidad entre chicos y artistas quienes se saludaron y compartieron emociones por igual. Creo que ese momento dentro de los chicos nunca se olvidará, pudieron hablar, charlar, reír y hasta sacar la lengua al mismo tiempo para la foto final que sintetiza la energía que se creo en escasos segundos. Volvimos al colectivo que nos espero en la puerta para regresar al Comedor, desde donde esperamos poder seguir realizando salidas con los chicos para que puedan conocer diferentes formas de expresarse y de pensar. Gracias a todos y a cada uno por el apoyo para que este proyecto sea realidad.
En el transcurso de la obra Milagro...
Rancho Aparte saludando al finalizar
Los chicos y los artistas, la integración
Vovliendo en el colectivo de la 143
Excursión al teatro
En agosto del 2006, el grupo teatral Andabarrios realizó una obra en Andamio 90 exclusivamente para los chicos del Comedor La Esperanza, el Comedor Oyita 1, y el Comedor Madres Solidarias.
El grupo ya había venido al barrio en tres oportunidades, en las que nos dedicaron tres obras diferentes y en las que todos los chicos demostraron mucho interés. En esas ocasiones asistieron también los chicos de los Comedores Oyita 1 y Oyita 4.
Posteriormente, Ivana y Pablo (de Andabarrios) organizaron talleres teatrales semanalmente en el Comedor La Esperanza durante 4 meses.
En fin, salimos desde el barrio Las Achiras tempranito, con dos micros llenos de chicos. Tras 45 minutos de viaje, ya llegando al teatro, algunos chicos se sorprendieron al ver esa extraña cosa alta que hay en Avenida Corrientes y Avenida 9 de Julio.
Compartimos una tarde sensacional en la que, además de disfrutar de una obra con contenido social como para reflexionar, muchos de los chicos conocieron un teatro y un ambiente artístico por primera vez.
Más tarde tomamos la merienda y emprendimos la retirada, todos contentos y pensativos.
Si nos tomamos un minuto para pensar, éstas actividades se tornan más trascendentes de lo que parecen.
Probablemente para un chico de clase media no sería nada fuera de lo común, pero para estos chicos significa el conocimiento del arte teatral, significa la posibilidad de elegir algo que antes ni siquiera conocían. Tal vez, uno de estos chicos se encuentre identificado con el teatro y encuentre allí su vocación, antes de que otras "manías" de su entorno lo atrapen.
Muchas gracias especiales a Ivana y Pablo, y al resto del grupo!!!
En el micro, preparándonos para salir
En plena obra, toda la espectativa
Retorno a casa, dejamos el teatro atrás
